Hacer del hogar un espacio más seguro - Ahora
Publicador de contenidos
- Los accidentes domésticos, como caídas o golpes, son bastante frecuentes, especialmente entre personas mayores con movilidad reducida. Lo preocupante es que, aunque para algunas personas estos incidentes puedan parecer leves, para otros colectivos tienen un impacto significativo en su calidad de vida.
Santo Domingo de la Calzada es un municipio de La Rioja con alta presencia de personas mayores, un colectivo vulnerable a los accidentes en el hogar. “Viendo los datos del servicio de Teleasistencia de Cruz Roja observamos la cantidad de accidentes que ocurrían en los hogares, especialmente, entre las personas mayores con movilidad reducida. También vimos que las consecuencias y posibles secuelas de sufrir un accidente doméstico grave aumentaban debido al tiempo necesario para que los servicios de urgencias pudieran acceder a las pequeñas localidades donde se encuentra un gran número de estas personas”, explica Ignacio Javier Rodríguez Castro, técnico local de Cruz Roja en Santo Domingo de la Calzada (La Rioja).
Con este panorama sobre la mesa, Cruz Roja desde la Asamblea Local de Santo Domingo de la Calzada puso en marcha un proyecto, dentro del programa de Personas Mayores, con el objetivo de reducir los accidentes domésticos en personas mayores mediante acciones de prevención y sensibilización.

Para que el proyecto tuviera fuerza y coherencia, en primer lugar se decidió formar a personal voluntario y técnico para que fueran capaces de impartir talleres de prevención a la población, así como realizar evaluaciones de riesgos en viviendas, informes de los riesgos observados y sobre esto, poder aportar una serie de soluciones simples para eliminar o minimizar los riesgos. “Estamos realizando talleres de sensibilización en diferentes localidades. Además, ofrecemos la posibilidad de realizar una evaluación de riesgos en la vivienda de las personas que lo soliciten. Posteriormente, se le entrega a cada persona usuaria un informe personalizado y detallado donde se le informa de los riesgos detectados en su hogar y una serie de soluciones simples para eliminarlos o minimizarlos. Los riesgos más habituales en el hogar para las personas con movilidad reducida son sin duda las caídas, pero hay otros riesgos que también son muy recurrentes, como las quemaduras, los cortes, los atragantamientos y las intoxicaciones por alimentos, por medicamentos o por mala combustión de estufas o braseros.”, detalla Ignacio Javier Rodríguez.


Hasta el momento, se han realizado talleres en 16 localidades, con aproximadamente 200 participantes, y 50 evaluaciones de riesgos en domicilios, contribuyendo a mejorar la seguridad y la calidad de vida de las personas mayores. Y por si fuera poco, en febrero recibió un reconocimiento a nivel nacional como buena práctica del mes. “A corto plazo, queremos que este proyecto incida positivamente en su calidad de vida, y así evitar las situaciones traumáticas que sufren estas personas, tanto a nivel físico (hospitalizaciones, secuelas con pérdida de movilidad… ) como a nivel psicológico ( pérdida de autoestima, pérdida de autonomía, aparición de miedos …) Y a largo plazo; dar la vuelta a la, hasta ahora ineludible, tendencia al alza de los datos en cuanto a la casuística y gravedad que suponen los accidentes en el hogar para este colectivo”, añade el técnico agradecido.
Proyectos como este, que crece en un pequeño municipio de La Rioja, son solo una muestra de lo que se puede alcanzar en el conjunto del territorio nacional y de cómo la sensibilización, seguida de la identificación y la evaluación de los riesgos, permite a los colectivos más vulnerables actuar con mayor seguridad y mejorar su calidad de vida.
a más gente, compártelo.
ahoraRelatedNews
Banner Home
